Si acudes a un dentista rara vez te pararás a pensar en que las derivaciones de los tratamientos van más allá de lo que ocurre en la boca. Sin embargo, en la Grecia clásica ya se sabía que tanto la salud como la enfermedad entran por la boca. Tal vez te resulte curioso leerlo, pero al visitar una clínica dental estás tomando una decisión trascendental a la hora de mantener tu corazón, el motor que impulsa nuestro organismo, en perfecto estado.
El estrés y la ansiedad ocasionan alteraciones orgánicas y síquicas que afectan a la salud bucodental.










